Décima hora:
No he sido capaz. No lo he conseguido. A las 20.30 me he fumado un cigarro que ni siquiera me ha sentado bien. Me siento bastante culpable y un poco frustrada por no ser capaz de estar sin fumar ni siquiera un día. Esto es más complicado de lo que pudiera haber pensado.
He pasado uno de los peores días de mi vida y eso me hace pensar. Tengo que conseguir dejar de fumar como sea porque no puede ser que el tabaco llegue a controlar mi vida y mis emociones de esta forma, pero creo que no voy a ser capaz de dejarlo repentinamente. Me he pasado todo el día sabiendo que el de ayer a las 22.30 habría sido el último cigarro y no era capaz de asimilarlo. No podía pensar en otra cosa que en fumar. Y, al final, lo he hecho.
Necesito otras opciones. Fumo aproximadamente 25 cigarros al día, no puedo dejarlo de golpe sin estar totalmente concienciada y, claramente, no lo estaba. Mi madre, que no fuma desde hace 6 años y que ha podido ver el estado en el que he estado hoy todo el día ( = insoportable) me ha recomendado que empiece reduciendo el consumo, que me plantee fumarme un cigarro cada hora o cada dos horas (6 o 12 cigarros al día aproximadamente). No se si está puede ser la solución al problema pero creo que es mejor intentarlo que desistir completamente en mi intento de abandonar la nicotina.
Hoy me he planteado todo tipo de cosas, entre ellas, no volver a plantearme dejar de fumar nunca. Pero voy a dejarlo. De una forma u otra lo dejo. Aunque ahora ya juego con ventaja...se lo complicado que puede llegar a ser, como puede llegar a cambiarte el humor aunque sea en unas horas y las vueltas que da la cabeza durante el tiempo en el que estás sin fumar. No es lo mismo estar sin fumar un día estando enfermo que estar sin fumar un día queriendo dejarlo. La variable que lo cambia todo es, en parte, psicológica, no es lo mismo saber que después de ese día podrás volver a saborear un cigarro que saber que no puedes/debes hacerlo nunca.
Jefa